El lienzo Canvas: cómo hacer uno paso a paso - Extremadura Open Future

El lienzo Canvas: cómo hacer uno paso a paso

Ya tenemos la idea de nuestro proyecto, ahora toca hacerla realidad. ¿Cómo lo hacemos? Tenemos que transformar esa idea en un modelo de negocio; es decir, explicar la manera en la que, como empresa, vamos ofrecer valor al mercado, cómo lo haremos, quiénes serán nuestros compradores y la manera de obtener ingresos. Para ello, vamos a explicar una herramienta muy útil: el lienzo de modelo de negocio o modelo Canvas.

El Business Model Canvas, creado por Alexander Osterwalder, permite desarrollar de forma gráfica en una sola hojeada un modelo de negocio. Se trata de una herramienta muy útil para poder visualizar un vistazo cómo funciona o se desarrolla una empresa. Además, otra de sus ventajas es que tiene un bajo coste y resulta ser una herramienta colaborativa, en el que todos los miembros de la startup pueden participar.

La propuesta de valor (la que nos diferencia del resto de competidores en el mercado) se coloca en el centro del modelo, mientras que a su alrededor se van desarrollando estas 4 áreas: los clientes, la oferta, las infraestructuras y la viabilidad económica del proyecto.

Los 9 módulos del lienzo Canvas

Los 9 módulos que forman este modelo son los siguientes:

Segmentos de clientes

Quizá se trata de unos de los módulos más importantes, el que se sitúa en el centro del modelo y a través del cual giran los demás: los clientes.

¿Qué es más importante: que nuestro producto sea lo más innovador y más técnico posible o que realmente solucione los problemas de nuestros clientes? Evidentemente, la respuesta debe ser la segunda opción.

El modelo Canvas nos ayudará a basar nuestra estrategia a lo que realmente interesa, que es ofrecer soluciones a los problemas de los clientes. Deberemos focalizar nuestros esfuerzos en un segmento o nicho y desarrollar nuestro producto o servicio a partir de él.

Propuesta de valor

Vale, tenemos definido el grupo de clientes al que nos dirigimos. Ahora, ¿qué le vamos a ofrecer?

La propuesta de valor es aquello que nos hace diferente de la competencia y que nuestro cliente necesita. Si el cliente no lo necesita o no lo ve necesario, nuestro producto no se venderá ni tendrá interés suficiente.

Tendremos que destacar una característica que busquen y por la que están dispuestos a pagar una diferencia. A veces, las mejoras en los productos o servicios ya existentes son casi tan esenciales como productos nuevos innovadores. ¿Por qué no echamos un vistazo a lo que opinan nuestros clientes?

Canales

Identificaremos cuáles serán los medios por los que haremos llegar nuestro propuesta de valor a nuestro segmento de público objetivo.

En la actualidad existen muchas formas de hacer llegar nuestro valor a los clientes. Quizá el más efectivo a día de hoy es mediante redes sociales. No obstante, no siempre es la mejor opción para todos. Por ejemplo, para personas de una edad avanzada la mejor opción es el periódico o la televisión, antes que las redes sociales. 

Conocer bien a nuestro segmento de clientes nos ayudará a identificar el mejor canal.

Relaciones con clientes

¿Cuál va a ser la relación con nuestros clientes? ¿Cómo les trataremos? Es importante determinar el tono, la voz y el nivel de calidad de servicio que le ofreceremos.

Además, también deberemos definir desde cuándo y hasta dónde acompañaremos a nuestro cliente cuando le ofrezcamos nuestros servicios.

Flujo de ingresos

¿Cómo vamos a ganar dinero? Ahora debemos explicar las maneras en las que nuestro negocio conseguirá dinero.

Al principio deberemos poner tantas opciones como se nos vayan ocurriendo. Mediante el testeo y las pruebas, podremos ir ensayando con aquellas que más nos convenga y por las que veamos que nuestros clientes sí pagarán. Por ejemplo, una suscripción con ventajas superiores, un atributo innovador, un pase exclusivo, etc.

Recursos clave

Una vez llegados a este punto, deberemos pararnos y pensar qué es lo que necesitamos. Es decir, plantear aquellos recursos que nos resulten esencial para poder desarrollar nuestra estrategia.

Los recursos habituales que más se requieren son el capital humano, los recursos económicos, intelectuales y recursos físicos (maquinarias, por ejemplo).

Actividades clave

En este apartado lo que nos interesa es mostrar quiénes somos y qué queremos ser a nuestros clientes.

Se trata de explicar en qué somos buenos y qué sabemos hacer. Mostrar aquello en lo que nos centraremos principalmente para demostrar al cliente que nuestra solución es mejor a la de la competencia.

Socios clave

Otro punto esencial es saber con qué o quiénes nuestra empresa hará alianzas.

En este punto nos toca ser estratégico: hacernos con una buena base de socios nos ayudará a desarrollar nuestra empresa y nuestra carrera profesional de una manera más eficaz. Trabajar con más emprendedores nos ayudará a compartir experiencias y errores y seguir avanzando como personas en el mundo laboral.

Estructura de costes

Finalmente, una vez hayamos analizado y desarrollado todos los módulos anteriores, deberemos dar cabida a los costes.

La estructura de costes justificará todos los costes que surgirán en nuestro proyecto a causa de la actividad económica que desarrollaremos. Por eso, es muy importante que tengamos realizada previamente las anteriores fases o módulos de nuestro modelo.