Producto Mínimo Viable: ¿pagarán los usuarios por nuestro producto? - Extremadura Open Future

Producto Mínimo Viable: ¿pagarán los usuarios por nuestro producto?

La iniciativa de Extremadura Open Future es un programa de apoyo al emprendimiento tecnológico e innovador impulsado por la Junta de Extremadura y Telefónica que promueve el auge del tejido empresarial de la Comunidad Autónoma.

Trece son el total las startups que en las dos últimas convocatorias han iniciado su programa de aceleración en La Atalaya. Convocatorias en las que se hace un llamamiento a startups innoven en soluciones TIC en sus sectores de trabajo.

Uno de los requisitos que tienen que pasar estas empresas es tener un proyecto que haya pasado por una fase de incubación de al menos seis de duración demostrable y cuantificable, integrado en un Producto Mínimo Viable o un prototipo del mismo con el que el proceso pueda comenzar.

La idea de Producto Mínimo Viable deriva del también novedoso concepto: Lean Startup.

La metodología Lean Startups se cimienta en que el conocimiento no se extrae directamente del cliente sino que se obtiene de forma empírica a través del lanzamiento de diversas iteraciones con el clientes (como por ejemplo, el Producto Mínimo Viable).

Hay diferentes enfoques desde los cuales el MPV puede ser definido:

  • Se trata de conversar en sentido metafórico con los primeros clientes para ver, basándonos en sus acciones, si nuestra propuesta comercial (producto/servicio) viene a satisfacer realmente alguna de sus necesidades.
  • Según su funcionalidad, se puede decir que es el producto con el mínimo de características necesarias para lograr que los clientes estén dispuestos a pagar por él.
  • Según la mecánica que se emplea y el proceso, el MPV es un proceso por el cual unos emprendedores pretenden recolectar la mayor cantidad de información posible.
  • Y si se quiere ver desde la forma más simple y segura posible, se trata del feedback que dan los primeros clientes.

Independientemente del enfoque que se quiera usar para definirlo, el Producto
es, básicamente, la forma de demostrar empíricamente que tu producto/servicio es aquello por lo que los usuarios están dispuestos a pagar.

Construir-medir-aprender

El proceso se realiza en un orden (construir-medir-aprender), pero se plantea justo en el orden inverso:

  1. Planteamiento de una serie de hipótesis, aquellas que queremos comprobar (aprender).
  2. Definición de una serie de indicadores o métricas para poder extraer la información que nos ayude a comprobar la hipótesis (medir).
  3. Se construye el producto viable mínimo que necesitamos para medir y aprender sobre nuestra hipótesis.

Al final de todo el proceso, el objetivo es comprobar si existe un grupo de usuarios con el problema que nuestro producto pretende solucionar.